Neuromodulación — TMS: Estimulación Magnética Transcraneal en Polanco

Tecnología de regulación cerebral no invasiva, sin dolor y sin medicamentos — para condiciones que la farmacología sola no resuelve
La Estimulación Magnética Transcraneal (TMS) es hoy la técnica de neuromodulación no invasiva más estudiada y utilizada en el mundo. Permite modificar la actividad eléctrica de zonas específicas del cerebro mediante campos magnéticos pulsados — sin necesidad de sedación, sin cirugía, sin convulsiones y sin dolor. El tratamiento se realiza de forma ambulatoria: el paciente puede ir a trabajar inmediatamente después.

¿Cómo funciona?

Un electroimán colocado sobre el cuero cabelludo genera pulsos magnéticos breves que penetran el cráneo sin atenuarse y inducen corrientes eléctricas en la corteza cerebral. Dependiendo de la frecuencia y el patrón de los pulsos, el efecto puede ser excitatorio (activa circuitos neuronales) o inhibitorio (reduce su actividad).

A este proceso de ajuste de la actividad neuronal se le llama neuromodulación. Es el mismo principio que aplican las marcas de TMS clínico aprobadas por la FDA (EE.UU.) para el tratamiento de la depresión mayor resistente, hoy también utilizado para una variedad creciente de condiciones neurológicas y psiquiátricas.

¿Para qué condiciones está indicado?

Salud mental:
• Depresión resistente a fármacos
• Ansiedad generalizada
• Estrés crónico
• Abuso de sustancias (reducción del craving)
• Mejora del estado de ánimo y productividad

Neurología:
• Enfermedad de Parkinson (síntomas motores y no motores)
• Deterioro cognitivo leve (DCL)
• Evento Vascular Cerebral (rehabilitación motora)
• Migraña (tratamiento preventivo)
• Esclerosis múltiple (coadyuvante)

Sueño y atención:
• Insomnio (calidad y latencia)
• TDAH (atención e impulsividad)
• Autismo (conducta social y habilidades cognitivas)
• Niebla mental y fatiga cognitiva
• Optimización cognitiva en adultos sanos

Ventajas vs. tratamiento farmacológico

• No requiere sedación ni anestesia — el paciente está completamente despierto durante la sesión.
• No genera convulsiones (los casos reportados, aproximadamente 20 en toda la historia de la TMS, fueron en pacientes con epilepsia preexistente).
• No se asocia con trastornos de memoria — a diferencia de la terapia electroconvulsiva (TEC).
• No interrumpe las actividades cotidianas — sesión ambulatoria, sin periodo de recuperación.
• Sin los efectos secundarios sistémicos de los antidepresivos, ansiolíticos o estimulantes.
• Puede usarse en pacientes que no toleran o no responden a la medicación convencional.

¿Quién NO debe recibir TMS?

• Implantes cerebrales o estimuladores de médula espinal.
• Placas, clips o tornillos de metal en el cráneo (prótesis dentales y ortopédicas en otras partes del cuerpo son generalmente aceptables).
• Neurocirugía reciente.
• Traumatismo craneoencefálico reciente.
• Embarazo.
• Epilepsia activa.
• Ciertos medicamentos que reducen el umbral convulsivo (el Dr. Suárez evalúa caso a caso).

El TMS en Sanar Integrative

En Sanar no aplicamos el TMS como tratamiento único ni como sustituto de la evaluación médica. El Dr. Suárez lo integra dentro de un protocolo funcional más amplio, combinándolo cuando corresponde con acupuntura, nutrición IV, cannabinoides o ajustes hormonales — dependiendo de la condición y del perfil del paciente.

 

La sesión de TMS dura entre 20 y 40 minutos. El número de sesiones recomendado depende de la condición — para depresión resistente, los protocolos estándar son de 20–36 sesiones; para optimización cognitiva, pueden ser ciclos más cortos. El Dr. Suárez define el programa en la evaluación inicial.
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Preguntas Frecuentes

No. La mayoría de los pacientes sienten una sensación de ligero golpeteo rítmico en el cuero cabelludo durante la sesión. Algunos reportan un leve dolor de cabeza transitorio después de las primeras sesiones, que generalmente desaparece con el tiempo.
En depresión, los primeros cambios suelen notarse entre la semana 2 y 4 de tratamiento. En insomnio, algunos pacientes reportan mejoría desde las primeras sesiones. Para optimización cognitiva, los cambios son más graduales.
Los efectos del TMS son duraderos pero no necesariamente permanentes. En depresión, muchos pacientes mantienen la mejoría durante meses o años; otros requieren ciclos de mantenimiento. Lo evaluamos en el seguimiento.
En la mayoría de los casos, sí. El TMS puede usarse junto a tratamiento farmacológico — incluso en pacientes que no han respondido suficientemente a los medicamentos. El Dr. Suárez revisa las combinaciones para descartar interacciones.
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